Tenemos buenas noticias.
Ahhhhh, por fin una buena noticia para este segundo invierno dictado por covid. Si a eso le añadimos las pequeñas dolencias habituales, ya tenemos todo listo para hibernar en casa hasta la primavera.
No se preocupe. Tenemos una solución, quizá no milagrosa, pero que nos ayudará a levantar la moral y el sistema inmunitario.
Hemos preguntado a Julie Lioré, redactora científica independiente, si los beneficios del açaí pueden ayudarnos a combatir las dolencias invernales.
Y he aquí su respuesta:
Prevenir y combatir las enfermedades invernales con acai
A medida que los días se hacen más cortos, oscuros y fríos, los niveles de energía y el ánimo tienden a bajar, lo que debilita la inmunidad y abre la puerta a las infecciones invernales, síntoma de la estación fría. Nuestros cuerpos y espíritus se ponen a prueba y necesitan apoyo. Como medida preventiva, para evitar caer enfermo, o como medida curativa, en medio de una infección vírica, es esencial aportar al organismo suficientes vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra. Pero en esta época del año, la oferta de alimentos, como frutas y verduras ricas en nutrientes, es más limitada.Y justo a tiempo, descubra nuestro acai congelado !
Un asombroso nivel de nutrientes
Los omega-3, -6 y -9 contribuyen, entre otras cosas, a mejorar la calidad del sistema inmunitario, que está en primera línea cuando se trata de luchar contra los agentes patógenos que se han infiltrado en el organismo o las enfermedades que se han instalado en él. El contenido en lípidos (grasas) de la baya del açaí es excepcional para una fruta que, por lo general, no contiene o contiene muy pocos lípidos.
El cobre tiene una acción antibacteriana y antivírica demostrada. Este oligoelemento es también un inmunoestimulante, lo que significa que favorece el desarrollo de anticuerpos, aumentando así la resistencia a las infecciones microbianas. También ayuda a las glándulas suprarrenales que, cuando están debilitadas, provocan una sensación de cansancio general. Por último, el cobre potencia la vitamina C, que actúa como modulador inmunitario, reforzando los macrófagos y los linfocitos, primera línea de defensa en las patologías víricas.
El alto contenido en fibra del acai es también una bendición para la salud en esta época del año. La fibra insoluble fermentable no puede ser asimilada por el organismo, pero nutre la microbiota, la piedra angular del sistema inmunitario. Una microbiota bien nutrida es responsable de un número considerable de reacciones o funciones bioquímicas, como una mejor absorción de los nutrientes de la dieta, la protección frente a patógenos (sobre todo virus y bacterias), una buena gestión del almacenamiento de grasas (y por tanto del peso) y un papel importante en la gestión de las emociones.
Además, el alto potencial antioxidante de las bayas de açaí las convierte en protectoras y reconstituyentes a todos los niveles del organismo, por lo que contribuyen en gran medida a la salud general.
Por ello, la pulpa de las bayas de acai está especialmente recomendada durante la estación fría, para ayudarle a mantenerse en buena salud, proporcionando a su cuerpo lo que necesita y a su espíritu algo que le mantenga en pie durante todo el invierno.
¡Toda la tranquilidad que necesitamos! ¡No esperes más y prepárate para el invierno!
Artículo escrito por Julie Lioré
Editor científico autónomo